Mostrando entradas con la etiqueta Un pasito más.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Un pasito más.... Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de febrero de 2011

El paso del tiempo...



Todo el mundo, cuando atravesamos un momento difícil, nos dice aquellos de “el tiempo lo cura todo”.

Yo nunca he pensado que el tiempo cure las heridas, sino que con el tiempo vamos guardándolas en algún rinconcito del fondo de nuestro corazón y ese dolor queda enterrado hasta que volvemos a ver a la persona que lo provocó o revivimos la situación.

Esta semana tuve que ponerme a recordar para un trabajo de clase, hacer mi línea de la vida y analizarla, consiste en hacer una línea donde el comienzo es el nacimiento y el fin es la actualidad, y en ella vas poniendo los momentos más importantes de tu vida para luego clasificarlos y sacar conclusiones. Es curioso ver como situaciones que pensabas que nunca superarías o que nunca quedarían enterradas del todo un buen día no las recuerdas con exactitud, esas fechas que pensabas que no se borrarían jamás de tu memoria no consigues hacer que vuelvan a ti. No fui capaz de recordar con exactitud la fecha en la que chico 1 se marchó, tuve que entrar aquí para ver el día en que empecé con mi rinconcito. Y no pude sentirme mejor. Aunque supongo que la profundidad donde entierras en tu corazón esas situaciones es proporcional al daño que te hacen, pero me alegra saber que está tan enterrada que ya no duele.

Por otra parte, situaciones que en su momento viviste como muy dolorosas, no hace falta que las entierres tan profundo porque con un poquito de tiempo dejan de doler. El fin con chico 2 no hace tanto que pasó, en Septiembre, y recordarlo no me dolió como esperaba. Ni siquiera pienso en él, es curioso como personas que han formado parte de tu vida durante tantos años puedan desaparecer de ella sin dejar huella a penas. Triste, pero me reconforta saber que esta vez, no sé si fue por mí, por la situación, porque en parte tomé yo la decisión o simplemente porque había aprendido y llevé a cabo todas las promesas que me hice tras la marcha de chico 1, pero esta marcha no me ha marcado tanto. Quiero pensar que de todo se aprende, hasta de lo más doloroso, y que esta lección la tengo más que sabida.

Sin embargo, hay hechos que por mucho tiempo que pase, el dolor que causan al recordarlos sigue siendo igual de intenso, que sigues recordando a la persona con el mismo cariño, que por muchos años que hayan pasado miles de cosas traen su recuerdo a tu mente, un olor, una palabra, alguien que se le parece o te lo recuerda por algún gesto…

Y es que el tiempo es caprichoso y sólo permite que nos olvidemos y curemos de aquello que realmente queremos hacerlo…porque el tiempo ni se detiene si se acelera, somos nosotros los que nos paramos o aceleramos en algún punto de nuestra vida.



martes, 15 de febrero de 2011

Mi vida, mi corazón, mi intuición

Hay una asigatura de mi carrera que me gusta especialmente, se llama "Transiciones evolutivas". Puede que también por el momento que estoy pasando y todas las circunstancias que rodean mi vida actualmente haga que muestre mucho más interés en ella, porque creo que estoy en el momento central de una transición.

Para aquellos que vayais un poco perdidos en la terminología psicológica, una transición evolutiva es un periodo de cambio significativo entre dos etapas de estabilidad que exige un importante esfuerzo de adaptación provocado por la ocurrencia, o la no ocurrencia, de algún suceso o por la acumulación o persistencia de conflictos e insatisfacción que puede ser facilmente observable externamente o no, que afecta a acualquier área de la vida de la persona y que es experimentado de manera peculiar por cada uno y cuyo desenlace, positivo o negativo, es impredecible a priori.

Hoy,en esta asignatura, para comenzar el tema, nos ha puesto la profesora el vídeo que comparto ahora con vosotros.



No he podido evitar emocionarme viéndolo. Y he aprendido muchas cosas de él que me gustaría escribir para que no se me olviden.

Incluso las personas afortunadas tienen mala suerte en la vida, lo que no significa que mal de muchos consuelo de tontos, sino que todos tenemos épocas difíciles, lo que nos diferencia es cómo las afrontamos.

Hasta ahora yo he vivido pensando en el pasado, con miedo de cometer los mismo errores en el futuro sin darme cuenta de que ese día que paso temiendo volver a sufrir, volver a equivocarme...es un día que me pierdo de disfrutar.

Continuamente pienso y actúo para hacer lo correcto, ¿y quién dicta qué es lo correcto? Y hoy he decidido que yo, es mi vida, es mi corazón y es mi intuición quien deben decirme lo que debo hacer, porque como dice Jobs, ellos de alguna manera saben lo que yo quiero.

La vida es un viaje en tren en el que vamos de espaldas, no podemos ver lo que nos espera, pero sólo viendo el camino que hemos recorrido entendemos hacia donde vamos. El viaje lo determina el maquinista, la influencia del viaje sólo yo.

 Hoy me propongo disfrutar un poco más del viaje y mirar no tanto el paisaje que dejo atrás ni pensar en el que veré, sino girar la cabeza y disfrutar de la vista que me ofrece la ventanilla lateral, es mi presente, mi vida, mi corazón y mi intuición y estoy segura de que si sigo este propósito, cuando sea una gran ancianita, podré conectar los puntos de mi vida con una amplia sonrisa en mi cara.

domingo, 19 de septiembre de 2010

A ti...



A ti,

A ti te digo que el amor no se compra ni se vende

Que en el amor no se convence

Que en el amor unas veces se gana y otras se pierde

Que la pasión no se contiene, que no existen medidas, tan sólo despedidas

Que es altruista, irracional e incondicional, no se puede controlar

Que es soñar despierto

Que es ansia, fantasía y color

Que es aventura, decisión y riesgo

Que es sinceridad, fidelidad y confianza

Que es ternura y preocupación

Que el amor no es reflexión, que es locura, emoción y sentimiento

Que es llorar, que es reír, y a veces...también sufrir

Pero...¿qué te voy a decir a ti? Si es todo lo que no vamos a compartir...

domingo, 26 de abril de 2009

Hoy caduca mi apuesta segura



Hoy, hace un año, me senté aquí por primera vez, con los ojos llenos de lágrimas, esperando encontrar un poco de consuelo al contarle al ciber espacio que chico 1 se había marchado para siempre...Pensaba que jamás se iria ese dolor que sentía, que no podria olvidarte y que siempre, por mucho tiempo que pasara, estarías en mi corazón.

Han sido muchas cosas las que han cambiado desde entonces. Tú ya no eres el mismo, yo, ya no soy la misma...Poco a poco dejaste de estar siempre en mi mente, mi piel dejó de echarte de menos, mi sonrisa ya no necesitaba ver tu cara para aparecer en la mia, empecé a olvidar tu olor, el sonido de tu risa y el tacto de tu piel, dejé de arrepentirme de todo aquello que no había hecho y empecé de cero.

Ahora ya no hay lágrimas en mis ojos, y mi corazón ha dejado de doler. Ya no te echo de menos, ni siquiera quiero verte, y no es por rabia sino porque ya no es pena, tristeza o dolor lo que siento. Simplemente indiferencia. Temía con todo mi ser la llegada de este día, porque la chica que te quería con todo su ser no podría haberlo soportado, pero aquel día no sólo murió nuestra relación, también murió ella. Y a lo largo de este año ha nacido una nueva chica, con unos nuevos sueños, unas nuevas esperanzas y que no tropezará con la misma piedra otra vez. Ya no creo en imposibles, ni tampoco en posibles, sólo creo en hacer aquello que me hace feliz en cada momento. No pienso en el futuro, ni tampoco en el pasado, sólo vivo el presente. Porque quiero, necesito, que cuando algún día mire atrás, sentirme orgullosa de haber vivido mi vida al máximo de no tener que arrepentirme por no haber ido a aquel viaje o no haber quedado con aquel chico...

Y es que hoy me he dado cuenta de que a pesar de todo lo que te he llorado, te he maldecido y te he querido, curiosamente, este año, sin ti, ha sido uno de los mejores de mi vida, porque quien no arriesga no gana, y hace un año perdí esa apuesta segura que me impedia arriesgar mi propia felicidad para obtener una aún mayor. Y es que sin ti, me he dado cuenta de que soy más feliz, y hoy, no hay nada que pueda hacerme sentir mejor que ver que, al fin, mi corazón se ha curado.

jueves, 5 de marzo de 2009

Y por fin...


Y por fin es Jueves!! Mañana me voy a Granada y estoy llena de ilusión!! Tengo lista la maleta y cierra!! He repasado la lista como ocho veces esperando que no se me olvide nada, cosa que seguro que ocurre porque habré olvidado apuntarla, pero...son gajes del oficio.
Ya he hablado con mi amiga y tengo una idea de todo nuestro itinerario turístico, nuestro itinerario nocturno, el gastronómico y por supuesto, el comercial.
Estoy super nerviosa, me quedan por delante ocho horas de tren que no se como llenar sin volverme loca, pero vale la pena porque no se que me espera, pero de lo que estoy segura es de que va a ser algo inolvidable, y que voy a llenarme de cosas, lugares y colores nuevos y que ni a ti ni a cualquiera de los que venga, tendré que reclamar el día de mañana, porque esto es algo que hago por mi misma.
Cuando vuelva, Valencia estará en pelo auge de fallas así que puede que tarde en volver, pero prometo hacerlo lo antes posible...Os veo a todos a la vuelta y cuidaros mucho!!
Un besitoooooo!!

martes, 27 de enero de 2009

Vacante en mi corazón


Desde hace unos días me siento algo extraña, pensaba que era sólo simple ansiedad producida por los exámenes, hasta ayer que alguien pronunció tu nombre...Y no apareció tu imágen en mi mente, como estaba acostumbrada, me extrañó, fué como si me faltara algo...Puse empeño entonces por verte, pero era como ver a alguien de lejos, puedes reconocerle pero sin detalles...Puse empeño entonces en recordar tu voz, tu olor, el sonido de tu risa...y sólo obtuve malas imitaciones. Entonces lo supe.
Lo que me produce esa extraña sensación es la falta de ti. Es un gran vacío dentro de mi, justo en el corazón y nada de lo que hago, consigo o compro lo llena. Mientras tú estabas a mi lado tu presencia lo llenaba, cuando te marchaste, tu recuerdo lo alimentaba, pero las decepciones, llantos y tristezas que me has provocado, poco a poco, lo han borrado. No ha habido lágrimas, no es que ahora sea una persona más fuerte, es que simplemente creo, que como dice Sarah Jessica Parker encarnando a su personaje de Carry, todas tenemos un número asignado de lágrimas por hombre, y yo ya he gastado todas las tuyas.
Siempre pensé que el día que te sacara de mi, porque olvidarte no puedo, el día en que me curara las heridas que me provocaste, sentiría un gran alivio, en cambio no ha sido así, lo único que me queda de ti, y de nuestra historia, es este vacío que me invade, y un montón de sitio libre en mi corazón esperando a que venga alguien, que realmente quiera estar aquí dentro.

martes, 20 de enero de 2009

Un añito más...


Cuando era una niña, como mínimo, un mes antes de mi cumple ya estaba contando los días que faltaban, dejaba notitas en la nevera para que a mis padres no se les olvidara, hacía una lista interminable de todos los regalos que quería, y el día de antes era imposible conciliar el sueño, era casi casi tan emocionante como la noche de Reyes!! Cuando creces las cosas cambian un poco...

Doce de la noche. Bip bip, un mensaje, mi primer mensaje de felicitación y es tuyo!! Felicidades mi amor, aunque si bajas te felicito en persona mejor!!
Vaya! me temo que me ha vuelto a pasar...Te has colado en mis recuerdos como de costumbre, y es que sí, el Sábado cumplí 22 añitos, pero esta vez no recibí tu mensaje, ni a las doce, ni nunca. ¿De verdad lo sientes? Mentir no es tu fuerte...¿Compensar? Te olvidaste de mi, ¿qué quieres compensar? Me has vuelto a fallar, me has hecho daño una vez más, pero ahora soy una niña grande, y al menos, esta niña grande ya no llora por ti.

jueves, 15 de enero de 2009

Reservado para ti


Hoy, como cualquier otro día, en uno de esos ratos muertos entre tema y tema de estudio, trato de poner en orden mi habitación. Hoy, no quiero pensar, cojo el ipod, voy a dejarme llevar...
Play, la música suena...No puede ser, ¿es una broma del destino? Ya no estoy en el cuarto, es una noche calurosa de verano y me encuentro asomada al balcón, mirando con ansia hacia la calle esperando ver aparecer tu coche en ella...Pasa uno, y otro...pero no eres tú...De repente una melodía anuncia tu llegada y mi corazón da un vuelco y mis oidos aumentan la atención porque saben que cuánto más fuerte oiga esa música más cerca estarás de mi...Esa canción, que escuché hace ya unos cuantos años, es la misma que he vuelto a escuchar hoy, hacía mucho que no la recordaba, hasta creí haberla olvidado, sin embargo, conserva el mismo poder sobre mi...
Tras este dejavú no es de extrañar que el destino haya querido que me tropiece contigo. ¿Sinceramente? Te prefiero en mis recuerdos...
Y es que, no fuiste tú ni los que te precedieron, los merecedores de ocupar ese lugar, pero yo le sigo esperando, porque a pesar de las decepciones, los engaños, llantos y tristezas, yo se que no se ha olvidado de mi, que sigue recordando que tenemos una cita desde el día que nos conocimos, en el que deseamos pasar el resto de nuestros días juntos. El problema es que aún no hemos superado la mayor dificultad a la que nos tenemos que enfrentar: encontrarnos. Por esa razón, yo sigo teniendo un sitio reservado para ti, tu sitio, a mi lado, desde el que podamos ver los dos juntos todo aquello que nos queda por vivir...Sólo te pido una cosa, por favor, esta vez no tardes mucho...

lunes, 12 de enero de 2009

El amor es eterno mientras dura


Es complicado llegar a entender como una persona pasa de ser una parte enorme de tu vida, tan segura y firme, a una tan pequeña y frágil, como si nunca hubiese ocurrido nada.
Es difícil comprender como en estos casos, el sentido común pide ayuda al corazón, su mayor enemigo, para hacerse más fuerte y poder borrar todo rastro de sentimientos, recuerdos, alegrias, lágrimas y tristezas que él provocó...Como si nunca hubieran existido, como si hubieran desaparecido porque sí, de repente, sin más...
Es difícil comprender, y más díficil es saber, cuál fue el momento justo en el que eso ocurrió, en el que pusiste todo tu corazón amando a una persona y volviste a ponerlo todo para olvidarla habiendo cambiado tu vida para siempre.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Todas las historias tienen un final



Todos sabemos que las historias tienen un principio y un final. A medida que vas leyendo una historia te das cuenta de que tiene el final que le correspondía, pero ¿y que pasa con aquellos finales que esperabas que fueran diferentes? En mi caso, releo la historia para ver si se me ha escapado algún detalle que me condujera a ese final, pido opinión a otras personas y no paro hasta encontrarle el sentido.


Eso es lo que llevo haciendo desde que acabó nuestra historia, y no sólo porque no esperaba que ese fuera nuestro final, sino porque ni siquiera hay una razón para eso. He llegado a muchas posibles razones, incluso una vez me aventuré a decirte por cuál me inclinaba, hoy, ya ni siquiera se, si elegí la correcta.


Hasta ayer creia que yo era la culpable, o al menos en parte, algo tenía que haber hecho para que la cosa saliera tan mal, una relación siempre es cosa de dos, y las alegrías y los enfados siempre se viven al 50%, o eso debería ser. Pero, en una relación como la nuestra, en la que al final sólo yo tiraba de ella, sólo yo estaba pendiente de ti, sólo yo...No creo que la culpa haya sido mia. Y si he tenido la culpa de algo ha sido creer que las cosas cambiarían, en conformarme con lo más mínimo que me dabas. Pero ¿sabes qué? ¡Que me merezco más! Y lo peor de todo es que no he sido consciente de ello hasta ayer, cuando me di cuenta de que una vez aliviado tu sentiemiento de culpa, hasta luego, muy buenas. Que no fuiste capaz de complacerme en una cosa tan sencilla como la que te pedía, porque tú en esas cosas no eras constante bla bla bla..., y ahora de repente ¿ya lo eres? ¿o es que todos lo tienen y tú no? Sea como sea, la cosa se reduce a que cuando yo te lo pedí me decías que era una chorrada, y ahora que te lo dice un amigo tuyo, ya no lo es. Y como siempre, comparándome con tus amigos, yo en segundo lugar.


Así que se acabó, me permitiré llorar por el final de esta historia lo mismo que tú te permitiste preocuparte por ella. Quizá mañana me arrepienta de mis palabras, no lo se. Pero, hoy soy una Campanilla enfadada que ve como Peter se aleja con los niños perdidos.

sábado, 10 de mayo de 2008

En días como hoy...



En días como el de hoy, dónde todo parece gris y frío, y tu perfecto plan de Sábado se ha ido al traste, no hay nada mejor que poder observar, como poco a poco, los rayos de sol penetran entre esa oscura masa de nubes negras, que ese frío con el que te has levantado, y te ha estado acompañando toda la mañana, va dejando paso a una sensación cálida más propia de la época. El sol se está abriendo paso y acaba iluminando toda la habitación.


Es un día totalmente diferente al que he visto cuando me he despertado. Entonces pienso: ¿La importancia que le damos a las cosas depende del momento en el que ocurren? Quizás no dependa única y exclusivamente de ello, pero sí influye. Si yo me acabara de levantar ahora, lo primero que habría visto sería la luz brillante del sol y un cielo totalmente despejado, habría cogido cuatro cosas y me habría dispuesto a pasar el día que había planeado. En cambio, me he levantado antes de lo previsto y visto el día que hacía se me han quitado las ganas de crear un nuevo plan de Sábado. Si esto pasa con el plan de un día, ¿por qué no puede ocurrir en todos los ámbitos de la vida? ¿Y si también ocurre con la felicidad? Cuando recurres a esas pequeñas cosas que sabes que te hacen feliz, o al menos consiguen arrancarte una sonrisa ¿consiguen su objetivo sólo dependiendo del momento en el que pasen? Sólo la idea de pensarlo me aterroriza.
La felicidad es una emoción, libre de estar definida, si no es bajo la mirada subjetiva de cada uno. Pero, ¿el momento también influye en la felicidad? ¿Y si influye en el grado de felicidad alcanzado? Ante tantas preguntas lo mejor es cuestionarse ¿Qué te hace feliz? Aquí van algunas de mi lista.
1. Despertar y saber que puedo quedarme un ratito más durmiendo
2. El olor a lluvia
3. El sonido de mi movil anunciando que tengo un nuevo mensaje
4. Acostarme y oler el aroma de mi muñeca repollo en la almohada
5. Conducir oyendo la canción que más me gusta
6. La sensación de un trabajo bien hecho
7. Saber que cuento con mucha gente que sólo está a una llamada de distancia
8. Oir esa canción en la radio
9. Encontrarme a gente que hace mucho que no veo
10. Sorprenderme tarareando esa canción que hace tanto que no escucho
11. Ver fotos
12. El sonido del mar
13. La sensación de cuando estrenas algo nuevo
14. Comerme una bolsita de chuches
15. Emocionarme con una película
16. Esa sensación de cuando te acuestas, el calor, el comfort que sólo tu cama te ofrece
Sólo son algunas de ellas, la lista, y doy gracias por ello, es muy larga. Después de todo, puede que las cosas sí dependan del momento en el que pasan, pero sea cual sea ese momento, estas siempre consiguen sacarme una sonrisa. En días como el de hoy, en dónde el ánimo acompaña al tiempo, os invito a que le deis un toque de color a vuestro día recordando qué os hace felices. Y a compartirlo con el resto. Puede que entre todos, consigamos aumentar nuestras listas.

viernes, 9 de mayo de 2008

La pequeña, de ojos rasgados y coletas


Siempre se ha dicho que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana.
En estos días, en los cuales, he visto cerrarse mi puerta, esa que conducía a mis sueños, esperanzas e ilusiones, me he sentido perdida, desorientada, como si mi mundo perdiera el sentido, al menos, el que yo le había dado hasta ahora. Y era incapaz de ver, que a mi lado, estaba esa ventana que me sacaría de allí.
Cuando estás en una habitación oscura y sin salida no hay mucho que puedas hacer, excepto intentar buscar una manera de salir de allí. Mi primera opción fue replantearme muchas cosas en mi vida. Has marcado un antes y un después, conozco a la chica de antes, pero ahora tengo que formar a la de después. Así que he estado teniendo citas a ciegas conmigo misma. Intentando averiguar quién soy, lo que me gusta de mi, lo que no, de lo que estoy orgullosa, lo que quiero mantener, lo que quiero borrar, lo que quiero cambiar...qué me ilusiona, qué me da miedo, cuáles son mis sueños, si los has cambiado... un sin fin de preguntas más.
La respuesta, no siempre es fácil, muchas se quedan sin ella, esperando que sea el tiempo quien la decida. Pero otras la obtienen. ¿Y qué hacer con esas respuestas que te sorprenden?
Yo soy la de siempre, y sorprendentemente, me gusta, me gusta como soy. Tengo mis defectos, puede que el mayor de ellos sea la confianza ciega que deposito en la gente. Pero también tengo mis virtudes, no tengo maldad y no concibo que la gente la tenga. Tengo mis sueños, mis esperanzas e ilusiones, llevan conmigo desde niña y la lista sólo tendría que ir en aumento, no ir disminuyendo con el paso de los años. Puede que algunas personas tengan razón, puede que aún lleve la venda en los ojos, esa venda de inocencia que todos tenemos cuando somos niños, la que te permite decir: "Cuando sea mayor quiero..." sin darte cuenta de que, mientras dices esa frase, ya te estás haciendo mayor y que lo que no hagas ahora, no podrás hacerlo en otra ocasión. Quiero creer que esa venda que llevo es una de las cosas que me hace especial, que permite que siga creyendo en mis cuentos de hadas. Y que mantiene la esperanza de que si tú no has sabido quererme de verdad, alguien lo hará, y entonces, el cuento se hará realidad.
A pesar de ello, hay preguntas a las que no he podido responder, me he cuestionado cosas que jamás había pensado que pondría en duda. Enfrascada en estos pensamientos decidí salir a pasar un buen rato y reirme un poco.
De vuelta a casa, algunas dudas volvieron a asaltarme. Un semáforo en rojo, me dispongo a averiguar quienes son los vecinos del coche de al lado, y puedo ver, a través del cristal manchado de pequeñas gotitas de agua, a una preciosa niña de ojos rasgados y coletas. Le sonrio, por muy triste que esté, no puedo evitar sonreir cuando veo a esos pequeños seres. Pero lo más maravilloso del mundo es que me devuelve la sonrisa y una sensación de alegría se apodera de mi. En ese momento el semáforo cambia de color, los coches arrancan y la pequeña agita su manita para decirme adiós.
Aún queda un poco para llegar a casa, lo mismo que para salir de esta habitación oscura, pero la buena noticia es que he encontrado la ventana. Ella me la ha señalado. Y es que supongo que así es la vida, cuando todo está oscuro, hay que parar, tomarse un descanso para observar que hay miles de personas que aún deben cruzarse en tu camino para hacerte sonreir.
A ti, pequeña, te deseo lo mejor y siempre te recordaré como la personita que me demostró que cuando todo está oscuro siempre existe una ventana por la que dejar que entre el sol, que ha llegado la hora de cambiar el rumbo y empezar de nuevo.

martes, 6 de mayo de 2008

Ese último momento


A lo largo de toda la vida las personas vamos creando nuestra propia banda sonora, es extraño que un mismo cd que te trae tantos recuerdos, sea al que recurras cuando quieres levantarte el ánimo, cuando quieres llorar, o simplemente cuando necesitas cantar a voz en grito. Yo lo encontré hace mucho tiempo. Para mi ese cd es Más de Alejandro Sanz.
En un día extraño como el de hoy dónde no tienes obligaciones, ni tareas pendientes, ni ganas de enfrentarte al mundo puede que lo mejor sea recurrir a ese cd y salir de casa, aunque yo lo he hecho en mi propia cápsula de seguridad. Mi coche. Conducía sin rumbo hasta que he escuchado esta canción y me he armado de valor para enfrentarme a mi fantasma. Quizás muchos me acusen de falta de imaginación, otros opinen que un blog no es para esto, pero alguien me dijo que este era mi mundo, que si escribía era para mi no para quien me leía. Y hoy dejaré que sea él quien hable por mi...
Ahora que tengo la ocasión, quiero que hablemos los dos. Tú, de mí; yo, de ti, del corazón, que sí. Que nunca es bueno el momento hasta que no hay otra opción. Siempre es el mismo cuento...ese último momento.
Hoy que tenemos la oportunidad -la tengamos o no-, nos callaremos los dos. Tú, por mí, yo, por ti, por no enredar, !ya ves! ¿Por qué será que lo hacemos? Incluso, viendo llegar ese último momento, cuando no queda tiempo, cuando no queda tiempo, para decir, siquiera: "Te voy a echar de menos"
Si vas a irte...vete, pero no te despidas; sal de noche, sal a oscuras, sal descalza y de puntillas, niña vete, vete y cierra la puerta, que no quiero verte salir de mi vida.
No más plazos aplazables. Si ha de ser así, adelante. Y mejor este momento, déjalo para algún otro instante. Acabemos cuanto antes, nadie tiene que arrastrarse, este último momento, vívelo, y los demás, los demás, que aguanten. Y los demás, que aguanten.
Ahora no tengo la ocasión -no la tengo, que no, que más da, ya pasó-, cuánto lamento que al final no hablásemos ninguno de los dos porque ahora nos sobra tiempo para pensar qué pasó en ese último momento, cuando no tuve tiempo -ni tú-, para escribir los versos de cuando aquellos besos.
Si estás oyendo, vuelve. Ni siquiera saludes; con la luz de la mañana abre puertas a patadas niña vuelve, que no hacen falta razones, me muero por verte, volver a tenerte.
No más dudas razonables, para mi no es comparable, este último momento me robó el milagro de tenerte a cada instante. Acabemos cuanto antes, con un siglo habrá bastante. Este último momento es de los dos, y los demás, que aguanten.
No más dudas razonables, para mi no es comparable, este último momento me dolió, por culpa de un instante. Acabemos cuanto antes con un siglo habrá bastante. Este último momento es de los dos, y los demás, y los demás que aguanten y los demás...

lunes, 5 de mayo de 2008

La prueba de fuego


Desde que decidimos que no queríamos ser sólo un recuerdo y que intentaríamos ser amigos he estado siendo machacada con miles de opiniones sobre la imposibilidad de esa decisión. Frases como "eso siempre se dice", "es muy bonito, pero en la práctica sabes que no es posible", "al principio puede que sí, pero con el tiempo la que saldrá dañada de esto eres tú", "eso es imposible, nadie que conozca lo ha conseguido" han estado inundando mis oídos.
Admito que nunca he sido partidaria de esa idea, y que de hecho, con nadie con quien he tenido una mínima relación he podido ser su amiga después de. Pero tú eres diferente, nuestra situación siempre ha sido diferente, y tú y yo ¿cuándo hemos hecho lo que tocaba?
¿Por qué no se puede ser amiga de un ex? Supongo que cientos de personas se hacen la misma pregunta todos los días, y obtienen facilmente la respuesta, porque no se puede ser amiga de alguien de quien se está enamorada. Pero pensándolo friamente, ¿quién mejor que esa persona te conoce?, ¿con quién tienes más confianza? si cuando tienes pareja necesitas su consuelo, su apoyo...¿por qué ahora no? ¿qué ha cambiado? ¿por qué tenemos que dejar atrás a personas maravillosas, que nos han hecho felices, sólo porque hayan dejado de desempeñar un rol en nuestra vida?
Con todos estos pensamientos y tras muchas consideraciones, ayer decidí conectarme, enfrentarme a los hechos y ponerme a prueba a mi misma. Todavía no he dejado de sentir, no se cuanto me costará, pero decidí que si teníamos otro encuentro y salía ilesa podía ser tu amiga, si no, supongo que volvería a hacer otro intento, porque como te he dicho muchas veces...por ti, lo que sea. Por suerte todo salió bien, incluso tocamos el tema "nosotros" y no hubo lágrimas, aunque no pude evitar que cada vez que evocamos un recuerdo mi corazón se encogiera. Aún nos queda mucho camino por recorrer, el tema "nosotros" no es al que más temo, se que tendré mis días en los que me costará ser sólo tu amiga, pero has sido mi primer chico para todo, ¿por qué no ser también el primero que me hace cambiar de opinión?, además tenemos una lista de cosas pendientes para hacer juntos y te aseguro que quiero llevarla a cabo. Como tú mismo dijiste, no se como acabará esto, pero no me desagrada el rumbo.
Ayer, por primera vez en una semana, sentí que había tomado la decisión correcta, que de nuevo vuelvo a estar encaminada, y que una vez más, el mundo, con nosotros, se equivoca.

lunes, 28 de abril de 2008

Un segundo de esperanza


Otro día ha empezado, mi ánimo estaba como el sol, queria salir pero las nubes se lo impedían y se escondía. Un día así sólo podía predecir algo triste, nuestro primer encuentro virtual. Trivialidades, formalidades, miedo a rozar el tema, a decir algo que evoque recuerdos, sentimientos, pero a mi pesar, mi corazón se ha apoderado de mi mente, de mis manos y sólo he podido decirte todos los recuerdos que me vienen a la mente. Sin embargo, ni una muestra de arrepentiemiento por tu parte. Un jarro de agua fría. ¿Aparentas estar bien o realmente lo estás?¿Acaso es malo desear una fase de luto por ambas partes? Siempre se ha dicho que las mujeres usamos mucho más nuestro lado del cerebro emocional, pero esto era algo de dos, ¿dónde está tu reacción? ¿Se ha convertido en un silogismo? ¿No hay reacción por lo tanto no hay sentimiento? Sinceramente, espero que no.
No ha sido un buen comienzo para ser tu amiga. ¿Pero, he hecho algo malo? Nadie dijo que fuera fácil. Tú tomaste la decisión, tú puedes seguir con tu vida. De hecho ya lo estás haciendo. Ojalá me hubiera contagiado de esa dejadez tuya, de esa entereza, como si todo fuera ajeno a ti. Yo, en cambio, tengo que hacerme a la idea de que ya no estamos juntos, aceptarlo y asumirlo y después seguir con la mía. No es fácil levantarse por las mañanas sabiendo lo que me espera, mucho menos comportarme con normalidad.
Intento repetirme esto una y otra vez pero el nudo en la garganta sube y las lágrimas vuelven a brotar, otra vez no por favor. La desesperación me invade, no quiero estar así, necesito seguir con mi vida. Mi hombro para llorar estos días acaba de llegar, sus palabras me tranquilizan. La clave es el tiempo, me dice. Date tiempo. ¿Y qué ocurre cuando el tiempo es tu peor enemigo? ¿Cuando gracias a él tienes miles de recuerdos en el corazón que duelen? Ahora pasa más despacio que nunca, es como si quisiera que me recreara en cada uno de ellos. El tiempo sólo me hace ser consciente de que ya no estás, de que cada segundo es un segundo que no voy a compartir contigo.
Un jarro de agua fría, eso es, quizás esto acabe con la lucha entre la esperanza que alberga mi corazón a que vuelvas y la lógica que impone mi lado no emocional del cerebro a que no lo harás. La calma vuelve a mi, necesito aire, necesito luz, saber que todo sigue aunque ya no estés. Es la primera vez que sin ti, recorro lugares que solíamos frecuentar, no hay lágrimas. Incluso hay alguna sonrisa. He pronunciado tu nombre y no he llorado. Quizás no esté lejos del buen camino. Ha sido un segundo de esperanza, pero la suficiente para hoy llenarme de fuerza. Hoy he empezado a andar, con ayuda, pero sin ti.