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miércoles, 24 de agosto de 2011

Todo lo que podemos ser...



Siempre me han llamado la atención los comercios que estando "especializados" en un tipo de producto, como la alimentación, acaba siendo una especie de bazar en el puedes encontrar de todo. Es el caso del Supermercado del pueblecito donde veraneo. Ir a comprar allí supone armarse de paciencia porque nada más entrar la longitud de las colas hace plantearse si realmente es tan necesario lo que has ido a buscar. En mi caso la respuesta aquel día era sí y no tuve más remedio que ponerme en la cola. 
Ya todos conocemos las técnicas de marketing que hacen que piquemos de aquí y de allá productos que no necesitamos pero que vemos mientras esperamos a ser atendidos por la cajera. En este supermercado además de los típicos productos como gominolas, chicles, pilas...se encuentran sillas de playa, sombrillas y estanterías de libros. Una, que es curiosa por naturaleza, y forofa de la lectura empecé a curiosear por las estanterías y di con este libro. 
A pesar de no considerarme una persona superficial soy de las que juzga los libros por sus tapas. Y esta tapa sencillísima me llamó la atención inmediatamente por lo que decía, y es que a pesar de lo enrevesado de la misma ¿quién no ha pensado esto alguna vez? Todos estamos hechos para todos si no fuéramos nosotros...
No pude resistirme a la curiosidad y se vino conmigo a casa y sólo llevo dos capítulos y ya me ha cautivado totalmente, me encantan las reflexiones del personaje. Espero que el libro sea tanto como promete. Os lo recomiendo.
De momento este libro me ha enseñado una cosa y es que no hay que pensar en pasados ni en futuros, hay que vivir y disfrutar del presente, de las personas que te rodean y que te quieren y por eso yo a esa historia que hemos empezado hace poco la titularía: Todo lo que podemos ser tú y yo siendo tal como somos: tú y yo.




martes, 8 de marzo de 2011

Una lección de vida


Normalmente vivmos con prisa, planeando cada uno de nuestros pasos, poniéndonos metas que cuando alcanzamos no disfrutamos, pasamos a conseguir la siguiente.

Este es un texto de el libro de Paulo Coelho "El buscador" que me ha hecho pensar realmente.

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador...
Un buscador es alguien que busca, no necesariamente encuentra, tampoco es alguien que necesariamente sabe que es lo que esta buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Camir, él había aprendido a hacer caso riguroso de estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de si mismo, así que , dejo todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, allá a lo lejos, divisó Camir, un poco antes de llegar al pueblo una colina a la derecha del sendero le llamo la atención, estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles pájaros y flores encantadores, la rodeaba por completo una valla pequeña de madera lustrada, la pequeña portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en aquel lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar entre los árboles. Dejo que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de ese paraíso multicolor, sus ojos eran los de un buscador y quizás por eso descubrió sobre una de sus piedras aquella inscripción, Abdul Tarek , vivió 8 años seis meses dos semanas y tres días.

 
Se sobrecogió un poco al darse cuanta que esa piedra no era solamente una piedra, era una lapida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar. Miro a su alrededor. El hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenia una inscripción, se acerco a leerla decía, Yamir Kalib, vivió cinco años, ocho meses y tres semanas. El buscador se sintió terriblemente conmocionado, este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba.
Una por una empezó a leer las lápidas, todas tenían inscripciones similares, un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años. embargado por un dolor terrible se sentó y lloro. El cuidador del cementerio que pasaba por ahí, se acerco, lo miró llorar un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.-ningún familiar - dijo el buscador- ¿qué pasa en este pueblo? ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar, cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente que los ha obligado a construir un cementerio para niños?
El anciano sonrió... -puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre, le contare: cuando un joven cumple los quince años en este pueblo, sus padres le regalan una libreta ,como esta que tengo aquí colgando del cuello, ¿ve?; y es tradición entre nosotros que a partir de ahí cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre su libreta y anota en ella, a la izquierda que fue lo disfrutado, a la derecha cuanto tiempo duró el gozo, conoció a su novia y se enamoró de ella, ¿cuanto tiempo duró esta pasión enorme y el placer de conocerla?, ¿una semana? ¿dos? , ¿tres semanas y media? ¿y después...? La emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuanto duro?, ¿ el minuto y medio del beso, dos días, una semana?, y el embarazo o el nacimiento del primer hijo, y el casamiento de los amigos, y el viaje mas deseado, y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano, ¿cuanto tiempo duro el disfrutar de estas situaciones?, ¿horas?, ¿días?, así vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos intensamente......cada momento.Así cuando alguien se muere , es nuestra costumbre coger su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, escribirlo sobre su tumba, porque ese es para nosotros el único y verdadero tiempo vivido...

Y es que según sabemos...sólo tenemos una vida y yo también quiero sumar más de once años cuando la mía llegue a su fin porque la vida no se mide por las veces que respiras sino por las que te deja sin aliento.

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Sabes que te quiero?

Así de prometedor era el título del libro que me ha acompañado a lo largo de mi nueva faceta de enfermera de noche de mi madre.

Y es que ayer por fin lo terminé. Aunque con una gran decepción, no por haberle puesto fin, sino por su final. Con ese título no se puede esperar otra cosa que grandes romances y declaraciones de amor a la luz de la luna, quizá hayan sido mis grandes expectativas las que me han llevado a la decepción.

Es la segunda parte de una novela llamada “Canciones para Paula” típicas historias de amor de quinceañeras que me encantan. Todos necesitamos nuestro momento de fantasía al día y me encanta irme a dormir creyendo que todo puede suceder.

“Canciones para Paula” me pareció un libro muy entretenido y original porque fue escrito por internet y luego pasado a papel, además no roza en exceso la fantasía, es una historia que podría pasarle a cualquier quinceañera real. La novela se centra en Paula, una adolescente que va a cumplir 17 años se enamora de Ángel, un chico un poco mayor que ella que conoce por internet. Sin embargo, cuando todo le va genial aparece Álex, a quien sólo conoce de pasada pero cuyo encuentro la deja cautivada. Pero Paula no sabe que tiene un admirador y que éste se encuentra más cerca de lo que parece de ella. Es una historia de romances y encuentros, de amores y desamores que se mezclan y en el participan tanto Paula como su grupo de amigas, “las sugus” que no se separarán de ella en todas estas aventuras tanto dentro como fuera de la red.

El primer libro me encantó, así que en cuanto vi el segundo en la librería no dude ni un minuto en comprarlo, pero ha sido toda una desilusión. El principio es bastante aburrido, y hasta la mitad no van pasando cosas “interesantes” aunque más que intuidas. Y del final mejor ni hablar, después de 500 y pico páginas esperando que suceda un reencuentro con alguno de los dos chicos anteriores acaba con uno de los dos de buenas a primeras (no desvelo con quién por si alguien se lo quiere leer).

Querido escritor, las chicas que compramos tu libro es para que nos hagas soñar con el encuentro entre los dos enamorados, soñar con palabras que nos gustaría que nos dijeran, grandes gestos que nos gustaría protagonizar…no para que me digas y Paula acaba con…sin contarme cómo ocurre! Y después de haberme tenido que tragar la vida de sus amigas durante más de 500 páginas.

En fin…ya se sabe que segundas partes nunca fueron buenas, y esta, a pesar de mis expectativas, no ha sido una excepción.

martes, 22 de febrero de 2011

Cuento sobre el amor


Desde bien pequeñita mi madre me acostumbró a leer un ratito antes de dormir, decía que me haría imaginar cosas que nunca hubiera soñado. No recuerdo de dónde lo saqué, ni porqué, ni siquiera se de quién es, pero hoy os dejo mi cuento de pensar preferido...

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
Cuando EL ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, LA LOCURA, como siempre tan loca, les propuso: ¿Jugamos al escondite?

LA INTRIGA levantó la ceja intrigada, y LA CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó: ¿al escondite? ¿Y cómo es eso?

Es un juego - explicó LA LOCURA- , en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

 

EL ENTUSIASMO bailó secundado por LA EUFORIA.

 

LA ALEGRÍA dio tantos saltos que terminó por convencer a LA DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca interesaba nada.

Pero no todos quisieron participar, LA VERDAD prefirió no esconderse ¿para qué? Si al final siempre la hallaban, la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y LA COBARDIA prefirió no arriesgarse...

 

Uno, dos, tres... comenzó a contar LA LOCURA.

La primera en esconderse fue LA PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.

La FE subió al cielo y LA ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

LA GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos ...que si un lago cristalino , ideal para LA BELLEZA, que si la rendija de un árbol, perfecto para LA TIMIDEZ, que si el vuelo de una ráfaga de viento, magnífico para LA LIBERTAD. Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol.

EL EGOISMO en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él.

LA MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris) y LA PASIÓN Y EL DESEO en el centro de los volcanes.

EL OLVIDO... se me olvidó donde se escondió...pero eso no es lo importante.

Cuando LA LOCURA contaba 999.999, EL AMOR aún no se había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado...hasta que encontró un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

Un millón, - contó LA LOCURA- y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue LA PEREZA sólo a tres pasos de una piedra.

Después se escuchó a LA FE discutiendo con DIOS en el cielo sobre teología y a LA PASIÓN y EL DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontró a LA ENVIDIA y claro, pudo deducir donde estaba EL TRIUNFO.

AL EGOISMO no tuvo ni que buscarlo, el sólo salió de su escondite, había resultado ser un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió LA BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse.

 

Así fue encontrando a todos, EL TALENTO entre la hierba fresca, a LA ANGUSTIA en una oscura cueva, a LA MENTIRA detrás del arcoiris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta EL OLVIDO...que ya se le había olvidado que estaban jugando al escondite, pero sólo EL AMOR no aparecía por ningún sitio, LA LOCURA buscó detrás de cada árbol, cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas... y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas había herido en los ojos AL AMOR; LA LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra...

 

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.


domingo, 1 de febrero de 2009

Por fin en mis manos...!!

Después de muchos, muchísimos, meses de espera por fin se ha publicado en España este libro. No se si conoceis a este autor, se llama Federico Moccia, y es el creador de "Perdona si te llamo amor", "A tres metros sobre el cielo" y ahora de su continuación "Tengo ganas de ti"

Yo lo descubrí a mediados del año pasado, en una de mis visitas a las librerias en busca de grandes historias de amor, me encantan las portadas de sus libros y no pude resistirme...Así me embarqué en dos grandes historias que consiguieron mantenerme enganchada a ellas y hacerme llorar con cada uno de sus finales...Después de devorar ambos libros, no me extraña que este escritor se haya convertido en Italia en todo un fenómeno, no sólo con sus letras, sino que ha creado un nuevo estilo de declaraciones de amor...Lo teneis todo explicado en su página oficial: http://www.federicomoccia.es/

Y es que, tras el inesperado final de "A tres metros sobre el cielo", vuelve para devolvernos las esperanzas en la historia de Babi y Step...
Si estos días no me veis por aquí...es que me he vuelto a perder a tres metros sobre el cielo...