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martes, 30 de agosto de 2011

Parte de mi



Siempre he creido que existen una clase de personas que te hacen el viaje de vivir inolvidable, son aquellas que por mucho tiempo que pases sin verlas, por desatendidas que las tengas y aunque te encuentres en el peor de tus días saben que tienen que aparecer para sacarte la mejor de tus sonrisas aunque no sepan que estás triste o que necesitas un abrazo, por eso siempre consiguen hacerse un hueco en tu vida y en tu corazón de tal manera que acaban siendo parte de ti.

No todo el mundo las encuentra en su camino, por eso yo me siento afortunada de tener una a mi lado. Y es que el es una de ellas.

Nuestra historia, para mi, es muy especial. Le conocí como hace un millón de años de una manera extraña por aquel entonces. El decía saber quien era yo...yo no sabía quien era el...pero desde el primer momento tuve ganas de desvelar el misterio. Desde entonces siempre fue un perfecto caballero y mejor amigo. No recuerdo un momento difícil sin que el no estuviera a mi lado sacándome una sonrisa o simplemente secándome las lágrimas. Desde el primer momento se convirtió en alguien muy especial en mi vida. Pero todas tenemos una época en la que a pesar de tener claro como es nuestro Príncipe Azul caemos en las redes de algún zalamero Don Juan que nos da más penas que alegrías. Y el se fué alejando, aguantó años de consejero, de lloros tras peleas con Don Juanes...y nunca perdió las ganas de hacerme sonreir, de esforzarse por hacerme feliz cuando estaba conmigo. El también tuvo sus conquistas, sus tropiezos, alegrías y decepciones y me encantaba saber que estaba ahí para él. Para hacerle reír, aconsejarle o simplemente escucharle.

No sabría explicar por qué nunca me decidí a dar el paso, siempre pensaba que no era el momento idóneo para nosotros, me asustaba precipitarme y perderle. Es alguien al que quería en mi vida como fuera. Quizás tenía mucho que aprender, mucho que andar hasta estar segura de que estaba preparada para estar a su altura. Pero cosas de la vida, en el fondo quería estar con él. Era mi príncipe azul desde siempre. Recuerdo que cuando llegaba a casa después de estar con él pensaba: si es perfecto....

Igual que creo en el destino, creo en los momentos. Y este año llegó nuestro momento. Este año por varias circunstancias he aprendido muchas cosas de la vida y de la gente. Y este invierno, a pesar de que él no se separó de mi lado en ningún momento, como había hecho hasta ahora, tuve miedo de perderle. Inexplicablemente mi deseo de estar con él se volvía cada vez más fuerte, ya no tenía dudas, ya no tenía tantos miedos...si siempre había sido él...Lo veía más claro que nunca, pero no sabía si el seguiría correspondiéndome. 

Ya he dicho antes que era una persona muy afortunada por haberme cruzado en el camino de la vida con alguien así, pero aún me considero una chica más afortunada por tener a mi lado al príncipe que todas querrían. Y es que él también correspondió.

Son ya algunos meses los que llevamos juntos y con esto sólo quiero agradecerte el haber estado siempre a mi lado, las mariposas que siento en el estómago cuando te veo, la sonrisa que me sale cuando te beso, la agradable sensación de tus abrazos, todos los besos que me das, todas la veces que me haces reir a carcajadas, tus abrazos entre sueños, que te hagas fotos conmigo aunque no te gusten, por hacerme sentir como una princesa día a día, todos los planes que hacemos juntos, las cosas que me enseñas, que tengas ganas de hacer planes conmigo y por todas las veces que me haces soñar despierta.


Porque has formado y formarás parte de mi siempre esta es mi manera especial de decirte: Te Quiero

viernes, 4 de marzo de 2011

Y si estás por aquí...ven a buscarme


Los días grises y lluviosos siempre me han puesto triste. He pensando en hacer algo para animarme, pero lo que realmente me apetecería sería tener una personita especial con quien poder quedar, mi otra mitad que anda perdida por el mundo y a la que parece que no voy a encontrar nunca.
Hoy me encantaría poder estar en estos momentos super nerviosa porque a estas horas aún no se que ponerme esta noche, porque hemos quedado en dos horas para cenar y tomar algo...y él es super puntual. Mi amiga B me habría llamado ya tres veces para recordarme que me arregle pero que no sea evidente.

Por fin me decido, me ducho, me arreglo, me pongo colonia y salgo a su encuentro. Allí está, no es uno de esos chicos de belleza evidente, aunque para mi es muy atractivo, tiene ese no se que que me encanta, me tiemblan las piernas sólo de verle. Dos besos, es la primera vez que quedamos. Es todo muy relajado, enseguida congeniamos, me hace reir y es muy atento, me dice que ha pensado en un sitio, pero que si no me gusta vamos a otro...A mi me da igual, yo iría contigo al fin del mundo, pienso.

El sitio es precioso, muy acogedor, y todo tiene una pinta increible. Durante un momento ninguno de los dos dice nada, sólo nos miramos, como intentando vernos por dentro...Luego el se rie y me dice que no le mire así que le pongo nervioso. Me rio yo también. Volvemos a hablar distendidamente de todo y de nada, de él y de mi, de aficiones, de sueños, de esperanzas...Sin darme cuenta la cena ya ha terminado.

¿Qué te apetece ahora? me pregunta.
Lo que quieras, ¿mañana madrugas, no? Por no alargarnos mucho
Sí, pero es que no quiero volver a casa aún, me gusta tu compañía y valdrá la pena tener sueño mañana
No puedo evitar sonrojarme y sonreir. Pues...¿te apetece un helado?
Contigo me apetece todo. ¿Nos trae la cuenta por favor?
Yo cojo mi monedero, pero me coge la mano y me lo quita. ¿No pensarás pagar, no?
Claro!
Pues no, dejame invitarte tenía muchas ganas de quedar contigo, así que es lo menos.
Bueno, pero yo pago los helados, ¿trato?
Trato
Al salir del restaurante nos quedamos mirándonos, me coloca bien la bufanda, sonreimos, me pasa el brazo por los hombros y me acerca a él, empezamos a andar rumbo a la heladería. Hace frío pero a su lado me daría igual tardar horas en llegar.

Vaya, está cerrada. ¿Conoces alguna otra por aquí?
No...pero tengo una idea, ¿has traido el coche? Te voy a llevar a la mejor de todas!
El sorprendido me pincha sobre que no sabe si fiarse durante el camino. Para aquí le digo. Bajo a Opencor, compro dos helados y vuelvo a subir. Ahora sigue mis indicaciones. Y frente al mar con luna llena nos tomamos nuestro helado, calentitos en el coche y en la intimidad de la noche.

Tenías razón, es la mejor heladería del mundo! Pero lo que la hace especial es que tú estés en ella, dice cogiéndome la mano. Tenía muchas ganas de poder estar contigo así, solos, tranquilos...porque me encantas...
Y en ese momento el mundo se detiene porque me besa.

La noche trascurre así, entre besos y abrazos, caricias y palabras eternas, sin ganas nos despedimos...
¿Cuándo puedo volver a verte?
Cuando quieras
¿Te llamo mañana?
Claro, me encantará oirte
Un beso, dulce, como la noche.

En el ascensor suena mi movil, es un sms, de él...¿Puedo llamarte ahora?

La mayor de mis sonrisas se dibuja en mi cara...

Y es que como una niña fantasea mientras juega, mi sueño de hoy fue la cita perfecta.

domingo, 27 de febrero de 2011

Y aún hoy...sigues aquí



Personalmente nunca me ha gustado viajar en transporte público, aunque ecologicamente no sea lo ideal, prefiero mil veces el coche, pero ultimamente mi coche y yo tenemos pocas oportunidades de vernos y me veo obligada a coger autobuses y metros a diario.

Cuando vas conduciendo tu atención se centra en la carretera, pero en estos medios tienes un tiempo precioso que no sabes con que llenar, muchas personas leen, otras juegan con el movil o consolas, a mi...supongo que como dicen mis profesores, por defecto de fábrica, me da por observar a la gente. Siempre voy preparada con mi ipod para que según que compañero/a de viaje me toque evadirme, o no, porque hay cosas que es mejor no oirlas...

Hoy ha sido uno de esos días en los que inevitablemente he tenido que coger el autobús. Me he sentado en los asientos que son cuatro, y justo enfrente de mi estaba un abuelito con su nieto. A mi me encantan los niños y cuando veo a uno soy incapaz de no hacerle alguna tontería. Hay niños más o menos simpáticos, y este era de los adorables. Nada más sentarme me ha saludado con su dulce voz y esa mirada entre curiosa y pilla que sólo se ve en los niños.

Así que mi pequeño compi de viaje y yo nos hemos puesto a hablar. No me había fijado en su abuelo hasta que éste le ha dicho que se prepara que se iban a bajar en seguida, con una voz muy rara, que sólo podía provenir del estómago.

Y una sensación muy rara me ha sobrecogido. Pelo muy blanco, alto, nariz grande, pañuelito en el cuello, muy bien vestido y hasta el olor me lo ha recordado, el parecido era increible a mi abuelito. El hombre, que algo ha debido notar, me ha preguntado si me encontraba bien. Yo le he explicado que sí, que sólo me había recordado mucho a mi abuelito que le pasó lo mismo que a él, que tenían la misma voz a consecuencia de la operación y que fisicamente se parecían mucho. No sólo el parecido era sorprendente fisicamente, también en gestos y forma de hablar con su nieto.

Supongo que todos lo pensaremos de nuestros abuelos, pero para mi, mi abuelo era el mejor del mundo. No creo que nadie pudiera quererme tanto como él lo hacía. Inevitablemente el resto del camino me lo he pasado recordando todos los recuerdos que me quedan de mi abuelo.

Cuando venía a recogerme al cole y me compraba chuches y me decía que no se lo dijera luego a la mami, cuando me llevaba a ver un Belen gigante que ponían en una Iglesia en Navidad. Cuando nos íbamos a dar paseos y de su chaqueta mágica (tenía una chaqueta con muchos bolsillos en los que siempre guardaba chuches, caramelos, chicles...y le llamabamos la chaqueta mágica) salían todos los dulces del mundo. De como me contaba cuentos hasta que me quedaba dormida para que no tuviera miedo. De que me encantaba darle la mano porque siempre la tenía calentita. De lo mucho que me hacía reir cuando imitaba a las típicas marujas. De los motes que les puso a mis amigos porque no se acordaba de los nombres. De que siempre que iba en su coche escuchábamos a Rocio Durcal o los Panchos. De las tardes oyendo cintas de cassete de Gila en el salón de su casa, yo no lo entendía, pero me gustaba sentarme con él a escucharlas. De como llenaba la nevera de flanes, yogures, helados...cada vez que sabía que dormía en su casa. De nuestras partidas a cartas, al dominó y al parchis. De cuando me sentaba a su lado y le decía: cuentame cosas de cuando eras pequeño...De su humor, de su olor, de su voz, de su sonrisa, de él...

Y es que ocho años después de que te hayas ido abuelo, yo aún soy capaz de cerrar los ojos y verte, de echarte de menos, y de que me llene de tristeza el hecho de que ya no estés. Hoy inevitablemente he sentido envidia de un pequeño niño que aún puede disfrutar de su abuelo.









martes, 22 de febrero de 2011

Mi ventana


Existe una creencia popular que dice que cuando una puerta se cierra una ventana se abre.

Cuando chico 1 se fué, mi madre no paraba de repetirme esa frase, y yo desesperada no paraba de preguntarle ¿Y cuál es mi ventana? No puede salir nada bueno de esto...Mi madre añadía que todo pasa por alguna razón, aunque ahora no supiera verla la descubriría. Yo siempre he creido que eso son cosas que se dicen para alimentar la esperanza de la gente o para dar fuerza en momentos difíciles, porque cuando lo ves todo negro si no ves la salida hay que pintarla...

Hoy puedo decir que es verdad. Yo ya he encontrado la ventana que se abrió: gracias a chico 1 conocí a una de las mejores personas del mundo. Hoy, una de mis mejores amigas.
S y yo nos conocemos desde siempre, las dos veraneamos en el mismo sitio desde que yo tengo memoria, pero nunca habíamos tenido relación. Por casualidades del destino S resultó ser la mejor amiga de chico 1 y a raíz de ahí empezamos a hablar y a vernos a menudo. Siempre me trató con mucho cariño, y se portó genial, pero no esperaba que cuando acabó la relación las cosas sucedieran así.

S se volcó conmigo desde el primer momento, me escuchó miles de veces, me animó como la que más, aguantó mis lágrimas, me sacó de casa, me presentó gente nueva, me integró en su grupo de amigas, me hizo reir, me protegió, me cuidó, me demostró desde un principio que estaba ahí y que no se iba a separar de mi lado pasara lo que pasara.

Casi tres años después puedo decir encantada que ha sido así, S siempre ha estado a mi lado, en mis alegrias, en mis tristezas y en los momentos más duros. No hay nada mejor que saber que siempre cuento con un hombro en el que llorar o con alguien con quien compartir mis sonrisas. Y es que es maravilloso que se cierren puertas si todas las ventanas que se abren esconden a alguien así. El fin de un capítulo de mi vida, abrió un libro, que espero, que sea eterno.


sábado, 12 de febrero de 2011

Sí al amor!


Muchos son los que dicen que en estos tiempos que corren cada vez son menos los valientes a jurarse amor eterno delante de sus familiares y amigos, algunos lo acachan a la falta de sentimientos, a la falta de madurez, a que los jóvenes no entendemos de compromisos…Y otros, en mi opinión, la versión simplista, a la situación económica.

Yo no soy de las que piensa que sea necesario, declararse amor eterno delante de nadie para que sea verdad, pero a una servidora, romántica empedernida, le encantaría vivir ese momento.

Por eso hoy me alegro tanto de poder decir que una de mis mejores amigas ha decidido dar el sí al amor, a pesar de todo.

La noticia fue recibida, en mi caso y en el resto del grupo de amigos con muchísima alegría, besos y abrazos a los novios, saltos de felicidad y sonrisas, muchas sonrisas. Pero pasada la euforia inicial no podíamos evitar preguntarnos en la intimidad de nuestras mentes ¿No son muy jóvenes? Al fin y al cabo tienen toda la vida por delante… ¿No se estarán precipitando? No tienen casa, una boda es mucho dinero, ¿Y si no son el uno para el otro? Ahora es todo muy romántico e idílico pero la convivencia desgasta mucho…

Como si de un oído supersónico se tratara, los novios vieron nuestro semblante de dudas y respondieron lo siguiente:

"Puede que muchos opinen que somos muy jóvenes, pero la edad no hace que quieras más o menos a la persona que tienes a tu lado. No tenemos mucho ahorrado pero para jurarnos amor eterno no necesitamos una gran ceremonia, sólo queremos hacerlo delante de nuestros mejores amigos y familiares y celebrar con ellos el amor mutuo que nos tenemos. Es cierto, no tenemos una casa, pero sea cual sea el lugar donde vivamos será nuestro hogar porque no lo forman las paredes ni los muebles, lo forman las personas que habitan en él. No será fácil y lo sabemos, pero ¿qué matrimonio lo es? Nosotros lo tenemos claro, y queremos estar el uno con el otro el máximo tiempo posible, de eso no nos cabe duda, si esperáramos para dar el paso sería tiempo perdido de estar juntos, por eso queremos hacerlo cuanto antes."

Mientras decían esto, las miradas los delataban, están profundamente enamorados. Y ante eso no hay dudas que valgan, me alegra mucho poder ver que aún hay gente que dice sí al amor.

martes, 21 de septiembre de 2010

Y hoy...empiezo de nuevo, otra vez



Hace una semana y media que no tengo noticias de ti, y creo que ya está bien…No hace falta que sigas pensando, ya decido yo por los dos. Hasta aquí ha llegado nuestra “historia”

No sé si esta ha sido tu intención desde el principio, o si simplemente se te ha ido de las manos pero creo que me merezco un respeto y una consideración que tú no me has tenido.

Como algo más no íbamos a ningún sitio, una relación, para mí, está basada en las ganas mutuas de estar con el otro, en la confianza, en el respeto, en la preocupación por el otro, en pequeños detalles y en tantas otras cosas que a nosotros nos faltan…Me parece respetable, comprensible y más que razonable que quisieras tomarte tu tiempo para reflexionar, pero ¿sinceramente lo has hecho? Porque ya me parece triste que tenga que esperar a que alguien se piense si quiere estar o no conmigo, yo no te voy a convencer de ello, creo que en los años que nos conocemos ya te he demostrado como soy, lo que valgo, ya sea mucho o poco, y lo que estaba dispuesta a hacer por ti. Creo que detalles contigo nunca me han faltado, y que a pesar de lo que pienses, de orgullosa no peco, ojalá lo hubiera hecho porque, si así hubiera sido, ahora no estaría aquí. A pesar de todo, he sido paciente como la que más, y no hablo sólo de las últimas semanas, pero todo en esta vida tiene un límite y yo lo sobrepasé hace mucho…chico 2 cuando echas de menos a alguien lo haces desde el minuto 1, no hacen falta 11 días para darse cuenta.

Me parece increíble que hayas sido incapaz de mandarme un simple sms para ver cómo está mi madre, como estoy yo o cómo van las cosas cuando encima, la última vez que hablamos sabes que colgamos y yo estaba llorando. Sabes que mi madre está en el hospital y nada…¿Realmente esperas que yo me crea que te importo? Chico 2 llevo demasiado tiempo esperando por tu parte un gesto que me demuestre que no pierdo el tiempo, que la espera vale la pena…pero es que ya estoy harta, hace demasiado tiempo que no me demuestras nada. Se supone que después de lo de Semana Santa ibas a cambiar y a ser más detallista y demás…pues yo no he notado ese cambio. ¿Tú sabes cómo me sentí yo cuando en lugar de venirte conmigo te quedaste en tu casa jugando al ordenador? ¿Eso son ganas de estar conmigo, no? Ponte por un momento en mi lugar…y empieza a sentir y a ver las cosas desde mi posición. Y lo siento, pero para mí, esto ha sido la gota que colma mi vaso. Yo quiero estar con alguien que desee estar conmigo, sin atender a razones, porque el amor es así, y quien no arriesga no gana, que tenga ganas de estar a mi lado cada minuto que estemos juntos sin importar nada más, que haga que cada momento valga la pena. Y cuando se tiene eso…dan igual los kilómetros y las distancias. Sé que iba a sufrir, se que iba a ser difícil y aún así yo estaba dispuesta a intentarlo porque pensaba que merecías la pena, porque me importabas como el que más, y por tantas razones más…Sinceramente, durante mucho tiempo no sólo lo pensé si no que llegué a estar convencida de que tú y yo, íbamos a acabar juntos, y no importaba nada más, pero las esperanzas y las ilusiones hay que alimentarlas y esto es algo de dos. Si no te has decidido ya…no lo harás nunca. Y como te he dicho antes en el amor no se convence, si te lo tienes que pensar…es que no lo sientes. De todas formas, después de semana y media, para mí esto ha perdido todo el sentido y yo no veo más opción que decirte adiós porque lo que más me duele de todo es que tanto que apelas a lo mucho que me aprecias no hayas tenido la decencia de preocuparte por mí en estos días tan difíciles mientras tú estabas de fiesta, y dejando comentarios en plan lo bonito no es la foto, lo bonito eres tú. Para mi es una falta de respeto tremenda que me tengas aquí esperando mientras vas tonteando públicamente (en el tuenti) con otras. Y como yo ya he pasado por ahí y me juré y me perjuré que no volvería a tropezar con la misma piedra…desde luego mis ganas de tener algo contigo las he perdido.

Y en cuanto a cualquier otro tipo de relación…personas a las que conozco de dos veces se han preocupado más por mi y por mi madre que tú, personas que ni siquiera la conocen…y en los malos momentos es cuando te das cuenta de los que valen de verdad. Has estado conectado al tuenti y no has sido capaz ni de saludarme, espero que no tengas la desfachatez de volver a acusarme de orgullosa diciendo que yo te podía haber saludado igual porque recuerda que cuando colgamos el jueves me dijiste yo te escribo y ¿quién fue la última en escribirte? porque vi que tomábamos el mismo camino y ¿qué me dijiste?, y a mi último mensaje no has sido capaz ni de responderme. Así que tiempo más que suficiente creo que te he dado pero visto que tú no tienes valor de decirme que no quieres nada conmigo, tranquilo que ya me doy por enterada. Pero permíteme decirte que te falta delicadeza, consideración y respeto hacia mí en cada célula de tu ser.

Sólo espero que el día de mañana no digas que esto falló por cosa de dos…No sé si es que no es nuestro momento o es que nunca tuvo que ser…pero yo hasta aquí he llegado.

domingo, 19 de septiembre de 2010

A ti...



A ti,

A ti te digo que el amor no se compra ni se vende

Que en el amor no se convence

Que en el amor unas veces se gana y otras se pierde

Que la pasión no se contiene, que no existen medidas, tan sólo despedidas

Que es altruista, irracional e incondicional, no se puede controlar

Que es soñar despierto

Que es ansia, fantasía y color

Que es aventura, decisión y riesgo

Que es sinceridad, fidelidad y confianza

Que es ternura y preocupación

Que el amor no es reflexión, que es locura, emoción y sentimiento

Que es llorar, que es reír, y a veces...también sufrir

Pero...¿qué te voy a decir a ti? Si es todo lo que no vamos a compartir...

jueves, 26 de agosto de 2010

La niña de los ojos llorosos


Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo. La verdadera amistad dura toda la vida. (O eso pensaba yo...)

Cuando comencé este blog, hace ya algún tiempo, tenía que empezar de nuevo porque chico 1 había decidido marcharse y pensaba que no había ausencia que pudiera dolerme más. Me equivocaba.

Hoy me encuentro aquí, empezando de nuevo, porque tengo que dejar atrás a la que consideraba mi mejor amiga. Y sí, aunque parezca increíble, las acciones de una amiga hacen más daño que las de cualquier chico, por importante que haya sido en nuestras vidas.

Hace 20 años una niña rubia llorosa entraba por la puerta del cole cogida de la mano de su mamá, tenía miedo porque nunca había estado con tantos niños extraños, pero poco a poco y a medida que pasaban los días la niña llorosa iba más contenta al cole, estaba conociendo a las que hoy son sus compañeras de viaje, sus compañeras de lágrimas, de risas, de locuras...Los años iban pasando y la amistad entre aquellas pequeñas niñas iba creciendo, pasaron juntas sus primeros exámenes, compartieron almuerzo en los recreos, hicieron playblacks en el patio del cole...Pasaban los cursos, pasaba la vida, juntas compartieron ese gran paso de niña a mujer, los primeros amores, los primeros viajes, las primeras fiestas, los primeros castigos por llegar tarde, pero nada importaba. Se tenían las unas a las otras.

A lo largo de este tiempo, en el grupo se fueron estrechando lazos entre amigas, y la que tiempo atrás fue la pequeña niña rubia de ojos llorosos fue acercándose mucho más a la pequeña niña morena y dicharachera de su clase. La que siempre estaba alegre, la que siempre tenía una sonrisa para compartir con aquellos que querían mirarla. Desde los 16 años se convirtieron en inseparables, cambiaron de cole, de amigos, eligieron carreras diferentes pero siempre estaban ahí, la una para la otra.

Después de tantos años, y sin más explicaciones, un buen día la niña morena llamó a la niña rubia diciendo que se marchaba con el príncipe de sus sueños (que la niña rubia le había presentado) y empezó a suceder lo que nadie nunca se hubiera imaginado...Hoy hace un mes que la niña rubia no sabe nada de la niña morena tras la única discusión que han tenido en 20 años. Sus ojos vuelven a estar tristes y llorosos porque a pesar de que sabe que ella no ha hecho nada malo, a pesar de no entender que pasó para llegar a esto, y de no saber si será capaz de que las cosas vuelvan a ser igual entre ellas, esta niñita echa de menos a su amiga morena y dicharachera.


miércoles, 25 de agosto de 2010

A mi exterminador de mariposas


No sé que somos, ni qué seremos, ni siquiera sé si alguna vez hemos sido algo que podamos definir alguno de los dos. Lo único que sé es que necesito decirte, de alguna manera, todo aquello que cuando te tengo enfrente soy incapaz de decirte más allá de la mirada.

No es bueno, tampoco malo, como para nosotros, no sé si existe algún adjetivo que defina mi estado. Me encuentro con sentimientos enfrentados continuamente, estoy cansada de esto, de los mensajes que no van a ninguna parte, de las ilusiones que deposito en cada encuentro y que se quedan allí, porque últimamente, cada vez que nos hemos visto…las he ido perdiendo por el camino y llego a casa más vacía de lo que fui, antes no pasaba nada, si algo salía mal el mínimo gesto por tu parte compensaba esa pérdida, pero ya no, ya no me valen los gestos de después, los de compensación, para volver a llenarme de ilusión, y mis mariposas en el estómago se han vuelto perezosas y están cansadas de emprender el vuelo para no llegar nunca a buen puerto.

No sé si soy, si eres tú o quizás el tiempo que ha ido desgastando, o abriéndonos los ojos de algo calificable por todos como imposible. Pero ha pasado mucho tiempo y los gestos de cariño o amor de hace cinco años ya no valen, necesito más y tú no estás dispuesto a dármelo, no quieres, te da miedo o cualquiera de las mil millones de excusas que pones cada vez que consigo que hablemos de nosotros, pero para ti es un tema tabú, nos hemos acomodado en los apelativos cariñosos, y la verdad es que ya ni siquiera me sale llamarte así. El otro día abrí la puerta del pasado y me pareció muy triste que los primeros mensajes estuvieran llenos de promesas, de esperanzas, de planes…que con oportunidades de sobra no se han llegado a cumplir.

No sé si te has dado cuenta, o si prefieres dejar que pase el tiempo y que en el próximo encuentro se arreglen las cosas. La verdad, tan sólo hace un año estaba ya nerviosa de pensar que en breves iba a verte, este año siento la más absoluta indiferencia ante tu visita, aunque como siempre, una mínima parte de mi espera que por fin hagas un gesto grandioso, de película romántica, de esos que a todas las mujeres nos hace derramar una lágrima cuando lo vemos y me digas las dos palabras que tanto tiempo llevo esperando oír de tu boca, porque lo que no sabes es que es lo único que puede hacer volar a mis mariposas y que si no pasa pronto, que si no te decides esta vez, cerraré la puerta para siempre, porque tanto ellas como yo estamos cansadas de montar en montañas rusas emocionales contigo, y necesito con toda mi alma una persona que les recuerde que pueden volar sin que tengan miedo de caer después.

martes, 19 de mayo de 2009

Dibujando corazones



He estado un tiempo desaparecida por falta de tiempo y porque el poco tiempo libre que me quedaba lo empleaba, dibujando corazones, cual quinceañera enamorada, en cualquier espacio en blanco que encontraba.
Corazones en los que escribía tu nombre dentro...Pero una vez más, creo que mi excesiva fe en el destino, la esperanza de que algún día suceda, y mis incontrolables ganas de que ocurra, me han vuelto a jugar una mala pasada...
Desde mi última visita hemos estado más unidos que nunca, las llamadas y mensajes se han sucedido sin descanso, y a pesar de que mi parte racional ha estado vigilando continuamente la red en la que guardo a mis mil mariposas en el estómago, me temo que han encontrado la forma de escapar, porque me he descubierto volviendo a soñar despierta con una relación en la que tú eras mi otra mitad, y por primera vez desde hacía más de un año esa sensación no me dolía, me gustaba, a pesar de todo el miedo que me generaba...
Todo este tiempo he estado esperando la caída, al fin y al cabo, ya son cinco años los que nos conocemos, se como funciona nuestro “juego”, asciende, asciende, asciende, pero llega a un pico a partir de cuál descendemos como si de una caída libre se tratara. Hoy creo que hemos llegado a la cima y caeremos sin control...No puedo decir que ha sido, bueno sí, esa manera sutil tuya de insinuarme que no sólo puedo, sino que debería conocer a alguien...¿O sólo querías tantear el terreno esta vez? Yo siempre soy clara en mis respuestas...en mi vida, ahora, no hay nadie más...En cambio tú, nunca te pronuncias. No hemos podido terminar la conversación porque he tenido que marcharme, pero mi intuición me dice que no me equivoco, que el hecho de que ayer salieras a dar una vuelta sin mencionar con quien...es un claro indicador de que tu compañía era femenina y no precisamente una amiga. O quizás sólo sea la secuela que dejó en mi chico 1, pues él, cuando no daba nombres es que algo escondía...
Realmente, ¿lo nuestro es un problema de kilómetros o de falta de valor por parte de ambos que cuando vemos que empieza a acelerarse la cosa lo frenamos? ¿O es todo obra de mi imaginación?
Hay tantas cosas que me gustaría aclarar...y desgraciadamente sólo tú tienes parte de las respuestas, pero tu diplomacia, a veces, no es de ayuda para resolverlas...desde luego no eres mi apuesta más segura, ni siquiera se si eres algo por lo que apostar...Pero lo que sí entiendo es porque los corazones de dibujan en libros, libretas y apuntes...porque tarde o temprano son cosas que superas y dejas atrás, seguramente, como lo que pronto me toque hacer a mi contigo...

lunes, 13 de abril de 2009

Sólo tú


Si pienso en ti, siento que esta vida no es justa. Es la frase que durante todo el viaje de vuelta protagonizó mis pensamientos.
Sí, la margarita finalmente, y no sin antes muchas dudas y dificultades, dijo que sí. Así que allí me fui, a su lado, otra vez...
No recuerdo haber tenido tan encogido el estómago como cuando puse un pie en la estación de Santa Justa. Sabía que estaba a escasos minutos de poder abrazarle otra vez. Pero como todos sabeis, el destino nunca juega a nuestro favor, y lo que iban a ser 10 minutos acabaron siendo tres interminables cuartos de hora. Pero por fin, ahí estaba con su increible sonrisa y sus preciosos ojos que sólo me miraban a mi. Un largo abrazo llegó entonces. Ya estaba allí, con él, y la cuenta atrás había empezado. Ambos sabíamos que teniamos los segundos contados para estar juntos, así que empezamos a hablar y a andar. No sabria decir cuántos abrazos nos dimos, cuántas caricias hubo, cuántas sonrisas compartieron nuestro camino, acabé agotada pero todo el cansancio valia la pena por esos momentos de descanso, en los que me sentaba en un banco, el se arrodillaba y cogido a mis piernas para no caer hacia atrás, me miraba, sonreiamos y dejabamos que fueran las miradas las que hablaran por nosotros. Cada vez que lo recuerdo se me vuelve a encoger el estómago...No pasó nada, porque creo que ambos pensamos que es lo mejor, yo no tengo fuerzas para tener una relación en la que paso de estar 24 horas con él a que lo más cerca que pueda sentirle sea por teléfono.
Sabía que iba a ser duro volverme, pero después de una noche en la que ambos preferimos quedarnos hablando que irnos a dormir...fue mucho peor, ya en el coche, de camino a la estación, no pude contener las lágrimas, aún no me había ido y ya anhelaba su calor, su tacto, estar entre sus brazos...El silencio reinó entonces. ¿Qué decir cuando sabes que no hay solución? A contrareloj, me puso una canción que dijo que cuando la oyó era incapaz de quitarme de su mente y me regaló el cd para que nunca nunca le olvidara. Lo que no le dije es que yo nunca, por mucho tiempo que pase, podré olvidarme de él y que lo único que él hace con eso es añadir banda sonora a nuestra historia, que se que aunque sea breve, algún día podrá ser realidad.

domingo, 29 de marzo de 2009

Un encuentro con el pasado


Han pasado cuatro años desde entonces, esta vez el lugar es diferente, yo he ido con mi coche, hay personas nuevas sentadas a la mesa, otras que ya no están, pero el motivo de que yo esté así sigues siendo tú...No se si vas a acudir, no he querido averiguarlo, si estás o no, es cosa del destino. Pero no se si recuerdas que tal noche como hoy, hace cuatro años, empezó todo...Me besaste por primera vez.
Extraño, como me resulta esta situación, es el alivio que siento cuando me dicen que no vas. Ahora puedo respirar, no sabría como afrontar una cena contigo después de tanto tiempo sin saber de ti.
Inevitablemente, llega la pregunta, mucha gente no sabe lo ocurrido, y los que lo saben no han hecho advertencias...
- Oye, ¿dónde te has dejado a chico 1?
- No lo se, hace casi un año que ya no estoy con él...
Miles de disculpas salen de su boca, y miles de no pasa nada, hace ya mucho tiempo, estoy bien, de verdad que no te preocupes, salen de la mía. Pero la verdad, es que no estoy bien. Yo necesito una mano que apriete fuerte la mia y me diga, no pasa nada estoy a tu lado, y esa no es mi gente, ni la suya, es gente neutra y la única persona capaz de hacer eso está en el otro extremo de la mesa.
Así que ahí estoy, en una mesa de 16 personas, que no preguntan no porque no sientan curiosidad sino por respeto y falta de confianza, y yo, sintiéndome más sola que nunca, en lo único que no puedo dejar de pensar es ¿qué hubiera pasado si tú y yo siguieramos juntos?

martes, 24 de marzo de 2009

Un día soñando

Suena el teléfono, ring ring.
- ¿Si?
-¿Qué pasa enana? ¿Dónde andas?
- Pues aquí estoy, en casa, haciendo un trabajo
- Pues baja anda, que estoy en tu portal
- ¡¿QUÉEEEEEEEEEE?! ¿Lo dices en serio?
- ¡Y tan enserio! Baja anda, que tengo muchas ganas de verte
No llega a dos segundos abro la puerta y me lanzo a sus brazos, una pequeña lágrima, no se si de alegria, de emoción, sorpresa o de todo a la vez cae por mis mejillas.
- ¿Pero qué haces aquí?
- Te lo prometí, te prometí que un día te daría una sorpresa así. (Dice mientras dulcemente seca con su dedo gordo la lágrima que cae por mi mejilla) Además, hay algo que quiero decirte desde hace algún tiempo y no he encontrado las palabras, ni el momento, y desde luego por internet o por teléfono no me parece el mejor medio.
Sabes que yo no soy el chico romántico dispuesto a darlo todo por alguien, sin embargo, hubo un tiempo en el que estaba dispuesto a darlo todo por ti, pero sabes que el destino nunca ha jugado a nuestro favor, sino, más bien, en nuestra contra, y la cobardia que me caracteriza para estas cosas se apoderó de mi, y cuando por fin reuní el valor suficiente para confesartelo, ya era demasiado tarde, él habia aparecido y habia ocupado mi lugar. Son muchos, muchísimos años los que te conozco, y son muchas cosas las que hemos pasado "juntos" y a pesar de todos los kilómetros que nos separan, a pesar de los pequeños distanciamientos que tenemos, siempre vuelves a mi vida porque yo así lo deseo. Tú crees en el destino, sabes que yo no soy mucho de eso, no se si está escrito, no se si puede salir bien o si puede ser un auténtico desastre, pero de lo que sí estoy seguro es que desde que te marchaste, para mi, mi ciudad, ya no tiene ese color especial, que desde que te acaricié ninguna piel despierta en mi todas las sensaciones que tú despiertas, nunca te he besado pero mis labios te echan de menos, que la chaqueta que llevaba puesta aquella noche que te abracé porque tenías frio aún huele a ti y no quiero usarla porque siento que perderé lo poco que tengo de ti. Mi niña, quiero estar contigo, aunque para verte tenga que estar siete horas conduciendo, aunque sea más el tiempo que te eche de menos que el que pueda tenerme entre mis brazos. Se que hace mucho que tenía que haberte dicho esto, pero perdona a este cobarde y acepta a este novato en el amor que por primera vez, después de tantos años es capaz de decirte mirándote a los ojos que te quiero por encima de todo.
Y es que no se si será el cansancio o algún virus pero llevo malita unos días con fiebre y entre sueño y sueño se me escapan estos deseos...Dicen que si cuentas un deseo no se cumple, pero mis esperanzas de que se haga realidad son tan pequeñas que el hecho de no contarlo no inclinaría la balanza hacia la realidad.

martes, 3 de marzo de 2009

Orden de alejamiento impuesta por mi corazón...


En días como el de hoy, en los que por tonta, recibo mi merecido, mi dosis de jarro de agua fría, ni siquiera la idea de un viaje al Sur puede hacerme sonreír y hacer que no sienta y me olvide de este vacío inmenso que se apodera de mi en momentos como este.
Una de las injusticias en el amor es que la persona por la que lo diste todo, por la que renunciaste a miles de cosas, se comporte como un auténtico cerdo contigo y que con la siguiente, la persona por la que te cambia, sea un chico completamente diferente. Nunca quisiste venir con mis amigos y ahora te pasas el día con los suyos, nunca viniste a verme a la facultad y se que la mitad de días comes con ella en la suya...
Además, debería estar prohibido para los ex frecuentar lugares cercanos a la casa de sus ex novias, o lugares que saben que ella frecuenta sola o acompañada, no deberían volver a los sitios que ella le enseñó, y mucho menos si se va en compañía de la persona por la que te cambió. Eso le toca a ella en el reparto de bienes, son sus lugares, en un divorcio uno se queda con la casa con el coche...Yo tan sólo pido mis sitios, yo no he vuelto a pisar los lugares que me enseñaste, son tuyos, para que los compartas con quien quieras...deja que yo haga lo mismo sin el temor de encontrarte allí, y ya que no me respetas a mi, respeta la orden de alejamiento, en todos los sentidos, que te exige mi corazón para curarse.


lunes, 23 de febrero de 2009

Dijimos siempre...Y será para siempre.



Este ha sido uno de los mejores fines de semana desde hacía mucho mucho tiempo...No he hecho grandes cosas, pero lo que no me han faltado han sido risas...

El viernes como os comenté había quedado con chico 3, la verdad es que volví contenta a casa, es un chico muy majo, y la noche se me pasó volando, estuvimos hablando durante horas y bastante bien, sin embargo para mi no surgió esa chispa que tendría que haber surgido, ese deseo de que no se acabe...la verdad, es que me recuerda en muchos aspectos a chico 1 y en otros muchos a alguien que intento dejar fuera de mi vida, quizá esa combinación explosiva sea la que me echa para atrás...Sea como sea hice bien en ir sin expectativas. De todas formas hubo muchos comentarios y actitudes que no me gustaron demasiada chulería en él...Aunque creo que es sólo fachada. Seguiremos investigando. No me cierro puertas, nunca se sabe cuál esconde el tesoro...

Pero lo que ha hecho tan especial este fin de semana habeis sido vosotras, los verdaderos grandes amores de mi vida...Mis amigas del cole. Juntas desde los 3 añitos, son muchos años ya de complicidades, escapadas, viajes, chicos, fiestas, secretos, lágrimas...Pero sobretodo de risas y anécdotas. Y es que a pesar de las dificultades que tenemos para vernos, cuando estamos juntas es como volver a vernos en aquel patio del cole, con el uniforme sentadas en círculo y planeándo la excusa para salir ese viernes...Es como si el tiempo no pasara, y cada vez que os he necesitado ahí habeis estado...por mail, teléfono, mensajes o en persona, siempre dispuestas a darme un abrazo a escucharme o a reir conmigo. Recuerdo el día en el que salimos por aquella puerta del cole para no volver más, al menos como alumnas...íbamos llorando, temerosas de que alguna de nosotras se perdiera en el camino de la vida. Hicimos la promesa de permanecer siempre juntas, y me alegra ver que a pesar de las dificultades y los distanciamientos momentaneos, todas seguimos fieles a aquella promesa que hicieron esas niñas de 15 años.

Hoy, con 22 años que tenemos ya las recuperamos siempre que podemos y nos dejamos llevar como este sábado, en el que lo que no se le ocurria a una se le ocurria a otra y con esa obsesión que tenemos miles de fotos recogen nuestras sonrisas, nuestra felicidad...

Hacía mucho tiempo que no llegaba a casa tan cansada, con las mejillas y el estómago doloridos, con las marcas de miles de lágrimas, pero el sabor que dejaban esta vez era de felicidad.

Ha sido un finde increible chicas, hemos estado en marcha desde las 10 de la mañana Sábado y Domingo y tenemos miles de planes que llevar a cabo...Sólo quiero daros las gracias a todas por mantener la promesa de hace tanto tiempo porque mi vida, sin duda, sería muy distinta sin vosotras, sin los verdaderos grandes amores de mi vida!

jueves, 5 de febrero de 2009

La supervivencia emocional...



Deseos de romperlo todo, ultimamente se ha apoderado de mi el gen destructor, ese que fue creado para la superviviencia emocional de las personas, pero que, por desgracia, no fue dotado de la capacidad para hacerlo...Pues no tiene el poder de destruir todo aquello que duele...
Estos días están siendo bastante duros para mi, pues hace un año, por estas fechas yo era tan feliz que me daba miedo abrir los ojos por si era un sueño...Y efectivamente, debió serlo...Porque como todo sueño, tuvo su final.
Y es que, después de haber decidido cortar todo contacto contigo, una vez más consigues hacerme daño, aún sin verte, sin escucharte, sin saber de ti...
Los días de lluvia no son buenos compañeros de las vacaciones y del no tener nada que hacer, crean el clima perfecto para que salgan los recuerdos a pasear...Y eso es lo que pasó ayer. Estuve tan llena de ti que volví a olerte, a sentirte, volví a echarte de menos y el dolor se apoderó de mi...No, no, y no. No te dejes llevar, entierralos otra vez, ahí, en el fondo, bajo llave, él te ha hecho daño, él ha jugado contigo, no te respeta, está tan ocupado con su nuva chica que ni siquiera te recuerda, que ni siquiera sabe que día es hoy. Prometiste hacer caso a las señales de alarma esta vez...Vete! Sal de aquí, no dejes que te llene de nuevo ese dolor. Huye, aún estás a tiempo, aún no ha caido la primera lágrima...
Así que cojo el coche y conduzco sin rumbo, y sin darme cuenta, sin ser consciente del camino, llego allí, a ese lugar que fue testigo de tantos besos, abrazos, caricias...De tantos amaneceres juntos...Y allí donde nadie me ve, donde puedo ser yo misma, pues tú ya no estás...rompo a llorar enfadada conmigo misma, enfadada con ese gen de la supervivencia emocional por no haber sabido destruirte. Y lloro por lo que fué, por lo que nunca más será, lloro por todo eso que ya no compartes conmigo, por todo lo que le regalas a ella...Lloro de rabia, lloro de tristeza, lloro de dolor...Pero sobretodo, lloro por ti...

lunes, 2 de febrero de 2009

La fuerza del destino...

Es curioso, como cada vez que pierdo un mínimo de esperanza sobre el destino, éste me lanza una señal...Y es que, como ya comenté en algún post anterior creo firmemente en él. Mi madre, desde niña, me ha dicho que todo ocurre por alguna razón, a veces nunca la descubres, pero cuando lo haces...Sobran las palabras...

Mi padre, amante de la música, suele pasarse horas muertas en el salón escuchando canciones. Recuerdo que de niña, cuando estaba jugando en mi cuarto y escuchaba la música, siempre iba con él y le pedía: Papá ponme la del destino que me gusta...

Entonces sonaba esta música...No me pregunteis por qué, pero desde el primer momento que la escuché, me enamoré de ella, siempre he sentido una predilección especial, y eso que a mi, en general, Mecano me encanta...Ha puesto la banda sonora a muchos de los momentos de mi vida que con más cariño recuerdo.

Siempre le dije a chico 1 que si alguna vez acababamos separados, al recordar esta canción se acordaría de mi, siempre solía preguntarme que por qué tenía que ser con esta, y yo le decía que todavía no lo sabía, pero que algún día lo descubriria...

Eso pasó anoche, mientras intentaba conciliar el sueño...Y es que los recuerdos vinieron a mi mente a medida que la letra iba sonando...

Ya te había visto varias veces, le había preguntado a mis amigos por ti...Pero todo empezó aquella noche en la que nos metimos en tu coche mi amigo, tú amiga, tú y yo. No me pediste que te diera un beso, pero sí intentaste robármelo en más de una ocasión...Pero sabiendo tu historial, no hubo suerte, al menos aquella noche. Aquella noche también resultó ser un desastre...Pero la fuerza del destino, nos hizo repetir...Y empezamos a salir. Tú corazón fue lo que me acabó de enamorar, me dijiste antes de convertirme oficialmente en tu novia...Y desde entonces, hasta ahora, el juego del amor nos tuvo tres años jugando, luego nos separó. Pero la fuerza del destino me hace repetir, una y otra vez, que si el invierno viene frio, quiero estar junto a ti...

Ayer lo entendí, mi predilección por ella era porque un día esa iba a ser mi historia, y entonces, como me dijo mi madre, sobraron las palabras, pues tampoco podia pronunciarlas mientras las lágrimas lo inundaban todo...

sábado, 31 de enero de 2009

Quedar pendientes...


Si hay algo que siempre he odiado ha sido la falta de sinceridad, las falsas esperanzas, yo desde siempre he sido una persona que va con la verdad por delante...soy de las que piensa que es mejor sufrir por algo que es cierto que no por algo que no sabes...Y esa ha sido nuestra dinámica desde siempre, las falsas esperanzas.
Creo que nunca os he hablado de él...No voy a dar nombres, por aquello de la privacidad, así que, plagiando la idea de princesa, le llamaré chico 2, ya que, chico 1 es el que desencadenó este blog y al que me he estado refiriendo todo este tiempo...
Seguro que a más de uno que pase por aquí, lo que va a leer le provoca una carcajada, pero cada uno cree en lo que quiere...Y yo creo en el destino y que de alguna manera todo está escrito...Mi madre tiene una amiga que echa las cartas, y desde niña he estado acostumbrada a creer, siempre parcialmente, en lo que ellas han dicho...Pues una de las cosas que mi madre me ha enseñado es que todo está escrito, pero cada persona es capaz de cambiar su destino. Pues bien, siempre le habíamos preguntado por el amor, y las cartas siempre respondían lo mismo que mi verdadero amor, ese amor que te cambia, no sería de nuestra ciudad...Y que lo conocería desde joven, pero no sería hasta mucho tiempo después cuando surgiera el amor...
Chico 2 es una de esas personas a las que hace tanto que conoces que no recuerdas exactamente ni cómo, ni cuándo fue...Lo que sí recuerdo es que me encantó desde el primer momento en que le ví...Desde siempre hemos conectado, pero por desgracia, él no es de mi ciudad, pero eso no ha impedido que cada noche tengamos nuestra charla por el messenger o nuestras largas conversaciones de horas por teléfono...Al principio la cosa fue muy rápido...quizás incluso nos precipitamos, pues llegamos ha hablar de una relación sin tener en cuenta que con 18 años, los kilómetros sí son un impedimento. La cosa iba bien, hasta que un buen día desapareció, no se conectó al messenger y por más que le escribiera o le llamara nunca respondía. A los 4 o 5 días reapareció y me explicó que se había reencontrado con una chica de la que había estado enamorado y que lo nuestro no podia seguir...No diré que no me doliera, pero al fin y al cabo no habíamos tenido una relación de verdad...A pesar de eso, nuestras conversaciones siguieron, aunque el teléfono no volvimos a tocarlo en mucho mucho tiempo. El verano llegó, y no supimos el uno del otro, hasta que casi a finales recibí un mensaje suyo en el que decía que viendo sus fotos se había encontrado con una mía y que me echaba de menos...Después de eso...Silencio otra vez hasta que Octubre volvió a instaurar la rutina en nuestras vidas. La cosa iba bien, incluso mejor que antes, así que hicimos planes para encontrarnos, él vendria en Navidad a verme. Pero las cosas no siempre salen como uno las planea, así que el encuentro tendria que esperar. En Semana Santa intenté ir yo a verle a él, pero más dificultades. Otro intento fallido. Nuestras conversaciones ya rozaban el tonteo...aunque por supuesto ninguno de los dos decia nada...El tuvo sus relaciones, yo tuve las mias...Aunque en ese terreno pocas veces entrabamos, lo único que sabíamos es que la otra persona tenía pareja, y en esos periodos de tiempo nuestras conversaciones volvían a ser inocentes, porque si por algo me caracterizo es por ser fiel hasta de palabra. A principios de verano yo volví a estar sola, lo que hizo que nuestras conversaciones se intensificaran, y empezaron las promesas, que si iba a venir a verme sin falta...que si iba a pedir una beca para venirse a estudiar aqui...y miles y miles como esas. Pero el tiempo pasaba y nada se cumplía. Siempre he creido que las cosas se demuestran por actos y no por palabras, pero como contigo no había actos no tenía más remedio que creer en las palabras...
El tiempo pasó hasta que en Enero conocí a chico 1, eso me hizo plantearme las cosas, yo quería una relación de verdad, una persona con quien contar...no alguien que está a cientos de kilómetros de mi y que siempre promete y promete y nunca cumple...Así que le dije que había conocido a un chico y que aunque no tenía nada serio con él me había dado cuenta de que él no podria darme lo que yo necesitaba. Estuvo bastante tiempo sin hablarme, hasta que un buen día me dijo que me echaba de menos, que había sido un crio por enfadarse por algo así y que no quería perderme...Todo volvió a la normalidad, aunque por aquel entonces yo ya tenía una relación con chico 1.
En una de nuestras conversaciones me preguntó si en el puente de Diciembre iba a estar aquí, yo le dije que sí, pues así era. Y me dijo que vendria a verme. Ya tenía todo listo cuando mis padres decidieron que el puente de Diciembre era una fecha estupenda para que nos fueramos de viaje. Yo pedí quedarme por todos los medios, incluso estuve días sin hablarles, pero nada funcionó. Cuando le di la mala noticia a chico 2 el cabreo que cogió fue increible...Estuvo muchísimo tiempo sin hablarme, aunque yo no dejé de hacerlo nunca, hasta que un buen día decidió volver a responderme. Y desde ahí nunca más se mencionó el asunto. Las llamadas volvieron a aparecer, las largas charlas...Y yo tuve que ir a una boda, y casualmente pasamos por su ciudad y estariamos unas horas, pero el destino nunca ha apostado por nosotros, así que para esas fechas él estaba fuera haciendo unos cursos....
Empezaron las bromas de que el destino estaba en nuestra contra...Así pasó el tiempo hasta Abril, cuando mi corazón se paró por la marcha de chico 1. Nunca le había hablado mucho de él, pues yo se que a chico 2, no le gusta hablar de este tipo de cosas, sin embargo, cada vez que le contaba algo nuevo sobre como iba, o los golpes por los que tenía que pasar...él recordaba exactamente todo lo que sabía acerca de chico 1, sinceramente nunca pensé que me escuchaba cuando le contaba esas cosas...
Sus llamadas en verano fueron más frecuentes de lo normal...Hasta que un buen día nos convenció a una amiga y a mi de que fueramos a verle, fijamos la fecha y en Octubre nos plantamos en su ciudad!
Fueron 4 días inolvidables, después de tantos años no me creia que cada mañana, cuando me despertaba le veria...me daba miedo cerrar los ojos por si desaparecia...Y era aún más alucinante de lo que le recordaba...Las atenciones que recibimos fueron de princesas, no nos faltó de nada, se volcó en nosotras todo el tiempo...Pero, por desgracia no tuvimos ni un momento a solas...Eso sí, cada noche, después de dejarnos en el hotel tenía un mensaje diciéndome lo mucho que me iba a echar de menos cuando me marchara...Pero por lejano que pareciera ese día llegó...
Lo siguiente a eso fueron conversaciones larguísimas, en las que me decía que le encantaba, que yo era su chica ideal, que me fuera allí cuanto antes...que iba a venir a verme en cuanto pudiera...Y en eso hemos estado desde entonces...Una noche en una de nuestras conversaciones hasta las tantas, esta vez por teléfono...surgió la idea de irnos juntos de viaje...a un sitio a mitad camino de ambos...Estaba entusiasmada ante la idea...y todo iba genial, hasta que ha tenido una cruzada de cables y las cosas han cambiado radicalmente...El otro día mencionó el "abandono" del puente de Diciembre y que no puede olvidarlo...desde entonces cuando consigo que me conteste a un mensaje los ángeles bajan del cielo para cantar a coro Aleluya. Seguimos hablando, sí pero para nada como antes, en cuanto se roza algún tema comprometido desaparece unos cuantos minutos para volver a hablar con un cambio de tema drástico. No se cuántas veces le he preguntado por la fecha del viaje que tenemos planeado, y cada vez lo aplaza más y más...Sinceramente no se que ha pasado, pero me estoy cansando de que siempre quedemos pendientes...Quizás no sea todo culpa tuya, puede que lleve muchas decepciones acumuladas y esta haya sido la gota que colme el vaso...
Siempre creí que tú serías ese chico, ese amor que me cambiaría...Pero supongo que hay que perseguir las cosas hasta cierto punto, y que cada una de ellas tiene su momento, no se si el nuestro ya ha pasado o aún no ha llegado, pero no se si merece la pena seguir luchando...Aún así, la esperanza es lo último que se pierde, y tú nunca dejarás de ser mi amor platónico...

domingo, 25 de enero de 2009

Sin sueños...



Cansada, muy cansada. Y es que así es como me siento desde hace unos días, porque las montañas de libros y apuntes que han colonizado mi estudio absorben cada segundo de mi tiempo y cada parte de mi mente. A penas duermo, y lo peor de todo es que ni siquiera tengo tiempo para soñar, esos 15 minutos desde que te acuestas y el sueño se va apoderando de ti, en los que dejas volar tu imaginación, han desaparecido, pues nada más tocar la almohada caigo rendida en los brazos de Morfeo, y es que estos días estoy un poco triste porque me he olvidado de mis esperanzas y sueños y sin ellos me siento vacía...
Sólo espero que no sea una pérdida irreversible, y que pueda encontrarlos traspapelados entre algunos de mis apuntes, cuando todo esto acabe...

sábado, 10 de enero de 2009

El tiempo "cura" y trasforma


Hacía mucho que no entraba aquí, a mi rinconcito, al lugar que creé para sentirme libre y expresar todo aquello que siento, y el único en el que me permito pensar en ti, y no es que haya sido por falta de tiempo, o falta de ganas, lo que me impedía volver aquí era el miedo, miedo a que al releer y recordar todo aquello que me hiciste sentir volviera a desaparecer el suelo bajo mis pies, pero siempre hay un momento para enfrentarse a los propios miedos y a las puertas de mis 22 años, ese momento ha sido hoy.
Hoy he vuelto. Han pasado nueve meses desde el fatídico día en el que decidiste decirme adiós, el tiempo necesario para crear a una nueva personita, y eso es justo lo que ha ocurrido conmigo. Hoy he "renacido", no es que haya ocurrido nada especial, pero como supongo que es normal, cualquier cambio importante en la vida de una persona modifica sus sueños, esperanzas, y actitudes transformando así a esa persona, ¿alguien nuevo? No, pero sí diferente de lo que ha sido hasta ahora. Y como en cualquier trasformación, pocas cosas quedan iguales...cambian los sentimientos que se tienen hacia la persona que la origina, y eso es lo que me ha pasado contigo.
Desde que por fin, comenzó el cambio, siento hacia ti algo nuevo que me desconcierta día tras día, han sido muchas veces las que nos hemos visto desde aquel adiós, algunas intencionadas y otras no tanto, pero cada vez que te he visto he sentido miedo. Sí, te temo, con cada célula de mi ser, porque eres lo más peligroso a lo que me tengo que enfrentar día a día. Ya no se quién eres, desde luego no eres merecedor de mi confianza, ni de mi cariño, y en el fondo de mi corazón se que incluso te guardo un fuerte rencor. Sin embargo, vaya a donde vaya y haga lo que haga, es tu rostro el del fantasma que siempre va conmigo. Y cuando el fantasma, tu fantasma, se convierte en realidad sólo hace falta una palabra para que las lágrimas se atropellen en mis ojos y esperen impacientes a que no mires para salir...
Y es que, es curioso lo rápido que pasa el tiempo y lo lento que sanan las heridas del corazón, si es que alguna vez lo hacen, porque hay algo, la letra pequeña que nadie advierte cuando te dice: "El tiempo todo lo cura" y es que el primer amor nunca se olvida. Aunque quizá, el motivo sea ese, que el dicho sólo se cumple cuando es una herida y no una rotura del corazón como la que provoca el primer amor.